En cuanto a religión, si hay algo claro en México es que sus habitantes (la gran mayoría) son más de su “virgencita” que católicos. Por supuesto por educación, tradición y creencia más del 80% de la población de este país se declara católico, pero su creencia y devoción por la Virgen de Guadalupe está por encima de todo.

En el mes de diciembre, el día 12, se celebra en todo México, y también en otros lugares del mundo, el día de Nuestra Señora de Guadalupe. Y precisamente por esa devoción que le tienen a su madrecita ese día es una gran fiesta en toda la república. En el Distrito Federal, donde se encuentra la Basílica de Guadalupe es donde se concentran la gran mayoría de los peregrinos. Desde muy temprano riadas de gente van caminando hacia la Basílica para desearle feliz día a la Virgen y darle las gracias por todo lo concedido como devotos.

Son millones las personas que acuden a ver a la Virgen el día 11 y a asistir a la misa que se celebra en su honor. Más de cinco millones este año según datos oficiales. Durante toda la tarde, los peregrinos que empezaron su caminata por la mañana van llegando, unos sólo presentan sus respetos a la imagen de la Señora, y otros van cogiendo su sitio en los bancos de la iglesia. Y así, en la Basílica se organiza una gran fiesta, en la que a lo largo de la tarde y hasta las doce de la noche, no sólo se celebra la misa en su honor, sino que además, artistas conocidos van cantándole a la Virgen. Emocionados todos, algunos hasta llorando. Y a las 12 de la noche se le cantan “Las Mañanitas”, canción que en México se utiliza para felicitar por el cumpleaños.

Pero la celebración en la Basílica no es única, pues también hay otra tradición muy arraigada, y es que en las casas la gente organiza sus misas particulares. Algunas familias contratan a un cura para que se acerque a su casa a celebrar una misa en honor de la Virgencita. Se invita a los vecinos y familiares. Se adorna un espacio grande en la casa, por ejemplo el garaje, con imágenes de la Emperatriz de las Américas, rosas (pues la “Rosa de Castilla” es la flor de esta Virgen), fotografías de los difuntos a los que se dedica también la misa, y se colocan sillas como los bancos de una iglesia. Y también se coloca una pequeña mesita, con un paño, para que haga las veces de altar en donde el padre celebrará la misa. Al terminar la ceremonia los anfitriones suelen ofrecer una cena a los asistentes. Por ejemplo una taquiza con ponche y café de ollo bien calentitos, como ocurrió en la que yo estuve presente.

El resumen de la leyenda de la Virgen de Guadalupe es el siguiente: un día la Virgencita se le apareció cuatro veces en el cerro del Tepeyac (a las afueras de Ciudad de México, donde ahora está la Basílica) al campesino Juan Diego, en esa cuarta vez le pidió que fuera a ver al Obispo de la ciudad con unas rosas cortadas en el cerro y al entregarle las flores al obispo le mostró la imagen de la Virgen con rasgos indígenas.

Pero esto es sólo un escueto resumen, merece la pena leer todo lo que se dice en la Wikipedia sobre el origen del nombre, del culto a Guadalupe que viene de España, traído por los conquistadores extremeños, y muchos otros detalles.

Para terminar, la devoción por la Morenita no termina ahí, pues también el paño con su imagen que le mostró Juan Diego al obispo también tiene su leyenda. Dicen que el lienzo no está pintado, pues los colores se mantienen igual de brillantes a lo largo de los años y a pesar de que estuvo expuesto durante 116 años, y por otro lado, que la tela está intacta aunque está hecha de ayate, una fibra textil de origen vegetal, de maguey. Esta es una de las múltiples teorías sobre el milagro.

Virgen de Guadalupe

Imagen y canción de hoy: las mañanitas cantadas a la Morenita en este 2011 en la Basílica de Guadalupe.

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