¿Hablamos el mismo idioma?

Eso parece. Desde la conquista de los españoles el idioma oficial y principal en México es el español. Pero en mi opinión mejorado y aumentado. Como resultado de la mezcla de los idiomas indígenas que ya existían aquí con el español que trajeron los conquistadores, y añadiéndole la inventiva del mexicano actual, el español mexicano es uno de los más ricos de Latinoamérica. Y aunque no es difícil entenderse y hacerse entender, sí es preciso conocer mucho vocabulario de uso común que en España bien puede significar otra cosa, o simplemente no existir.

Como he contado en otras entradas en México (y por extensión en España) se utilizan habitualmente muchas palabras adoptadas y adaptadas del nahuatl, del quechua, etc… Pero además existen muchas otras maneras de nombrar cosas y situaciones cotidianas que simplemente son parte del español mexicano corriente, fruto de la inventiva, o recuerdo de antiguos usos del castellano, que en España ya se han perdido.

Ah, y esto sólo es la primera parte. Aprenderemos mexicano en cómodos capítulos, asequibles hasta para el más zoperútano.

Para empezar debéis saber que todos los que vengáis para aquí seréis gachupines. Que si os dicen que algo es muy padre o está chido, debéis ir a verlo, pues es bonito o guay en coloquial. El ahorita hay que aprender a tomárselo con calma pues es un tiempo indefinido, y tanto puede ser ahora mismo, como dentro de dos horas o no ser nunca.

Si preguntan ¿siempre sí viniste ayer? simplemente quieren saber si llegaste el día de ayer. O si alguien te dice, “dice mi mamá que siempre sí”, su mamá dice que sí y no hay más.

Cuando te encuentres lana en la calle, mejor la coges te servirá para comprar un regalo, es como nuestra “pasta”. Ah, y por supuesto, trata de no coger nada aquí, sino tomarlo, pues andar con ganas de sexo a todas ahoras (para un español coger es una especie de palabra comodín) no está demasiado bien visto.

Los días que hace bueno se puede ir a nadar a la alberca, la piscina prácticamente sólo la usan los fresa, niños pijos.

Y al ir a buscar chamba, mejor ponerse un saco (americana) elegante y una buena blusa, porque en las entrevistas para conseguir un curro se da mucha importancia al aspecto.

Para terminar por hoy, una de las palabras que más se escuchan por la calle. En su origen fue un insulto, una grosería, un taco, y aún hoy en general sólo la usan los hombres (aunque cada vez se oye a más mujeres) para referirse a otros hombres, amigos o no: wey, güey. Su origen están en la palabra buey, y en semejanza al animal servía para llamar a alguien tonto, aunque ahora podríamos traducirlo por nuestro “tío”.

Nada más no hay que estar chípil por estar lejos de la tierra, aprender a manejar el lenguaje, los usos, las costumbres, y dejar que alguien te apapache para que se te quiten los mimos.

 

diccionario-de-mexicanismos_1
Diccionario de mexicanismos.

2 comentarios en “¿Hablamos el mismo idioma?

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